lunes, 10 de enero de 2011

Ahora con un 15% más de Azúcar

Pasó otro año, o más bien se me voló.

El 2010 fue un año laaargo y movido. Leyendo los pocos posts de este blog me hace sentir que última vez que escribí era una persona diferente. Y probablemente lo sea. Esto de referencia para mis pocos “seguidores” (o instigadores?), para que no se sorprendan si ésta entrada es diferente a las demás. O más “blandita”, por asi decirlo.

Casi me veo en el deber moral de cambiar el “Filosa Sofia”, para serles franca.

En fin.. El año pasado como les decía, fue básicamente un año de mierda. A manera metafórica fue como si la vida misma agarrara un garrote (de esos con clavos, obviamente) y me golpease hasta ser una mancha en el pavimento. En algún punto toqué fondo, y me siento indescriptiblemente agradecida con la gente que me ayudó a levantarme dia tras dia. Realmente si tengo que rescatar una cosa, fue darme cuenta la calidad de amigos de los que me rodeé.

Por supuesto hubieron cosas buenas, solo que realmente la balanza estuvo muy desequilibrada y es un año que estuve bastante contenta de dejar ir.

El 2011 me encontró otra vez en el puesto de Ana, con 452 carpetas más que el año pasado pero con menos nervios en mi haber.. Aunque sea HOY fue tranquilo.

Tambien el 2011 me encuentra TODAVÍA en posesión del ya conocido Celular de Mierda amarillo. La ironía de éste hecho en si me abruma, porque su servidora tenía la tradición de perder o ser robada a los 8/12 meses de adquirir un celular. Pero, típicamente, el celular más feo en la historia de mis celulares, tenia que durar más de la cuenta. Lo tengo hace 1 año y 4 meses, sigue funcionando como quiere y seguimos teniendo la misma relación odio-odio (no amor-odio, ODIO-ODIO) uno con el otro. Él no me deja hablar en casa porque “dice” que no tiene señal, entonces yo le enseñé a mi perra a que me apague el despertador de él CON LA BOCA (nota: el sensor de movimiento hace que se silencie si el celular se da vuelta boca abajo). O sea que ahora está todo rayado, pero se lo merece por no dejarme hablar de la comodidad de mi casa.

Tambien me traje una cachorra de Chile, que ahora se convirtió en una versión adorable del monstruo de las nieves.. Y que está perdiendo TANTO pelo en verano que les juro estoy pensando en hacer sweaters con llamas para invierno, con el pelo de mi perra.

Igual el tópico de éste post no es lo anterior mencionado, así que vamos al grano sin mas preámbulos.

Durante mi adolescencia me jacté internamente de que nada ni nadie podía afectarme. Años de práctica llevaron a perfeccionar el milenario arte de poner cara de poker ante las curvas que me tiraba la vida, y por muchos años realmente creía en mi propia filosofía de que todo me resbalaba. Pero en el fondo todos tenemos algo adentro, hasta yo, Jaja.

Aunque mi punto de vista lógico, mi naturaleza sarcástica, y la réplica de la muralla china que felizmente construí toda mi vida hacían de mí una persona “difícil” (mínimo) de llegar, nunca faltó el que por alguna razón se escurrió por alguna grieta.. Y, lamentablemente para ellos, una vez adentro literalmente no hay salida. Y fue el año pasado que me di cuenta justamente que esta gente es la que no solo quedó atrapada dentro mió, sino que tampoco -quiero- dejarlos ir.

El tema que me preocupa es que lo que hasta el 2009 eran grietas, en el 2010 se convirtieron en enormes rajaduras que hoy no hay servicio de construcción que pueda reparar.

Yo honestamente no entiendo cuando pasó, pero de tanto que me abofetearon el año pasado solo quedaban dos caminos; o me convertía en la reina blanca de Narnia, o me volvía una pelotuda.

Y adivinen que pasó?

Años de mofarme de amigas que miraban Titanic y lloraban cuando Leonardo Di Caprio se solidificaba (ojo, igual que un chico tan lindo se muera ciertamente amerita lagrimas).. Y el año pasado haciendo zapping la enganché y no señores, no eran fugas en mi cara. Uff, debería haberlo sospechado que ESO no era del todo normal en mí, pero se puso peor.

Uno sabe que algo raro está pasando cuando cambia películas de ciencia ficción por películas sensibles y con mensajes morales, cuando te dan piel de gallina los finales felices, o cuando enganchas el Jorobado de Notre Dame y al final Luis Miguel canta SUEÑA y por alguna razón lloras a moco tendido (o sea.. EN LOS CRÉDITOS. Llorando! El. Horror.) Hasta que vuelven los comerciales de juguetes (caso verídico).

O tanto liquido que estoy tomando se me está saliendo por todos lados, o algo serio está sucediendo.

Yo realmente no se como hay gente que puede vivir asi.

No puede ser que vea a un cachorro y le hable como una idiota con vocecita suficientemente aguda para romper cristales.

No puede ser que tenga esmalte de color rosa. Y lo use.

No puede ser que Fernanda SIGA dándome abrazos y no haya terminado en el hospital (aun).

Simplemente NO PUEDE SER que llore con películas que antes me causaban gracia..O que no me causaban nada.

Y ahora que hago?? Que escribo?? De que me disfrazo?? POR QUE NO HAY UN CRISTAL QUE ROMPER “EN CASO DE DERRUMBE DE SU MURALLA”.

Reitero. No se como hay gente que puede llevar TODA una vida de esta manera. Es como cuando uno está recién depilado que sentís todo (pervertidos, abstenerse de comentarios). Por como vengo hasta ahora si sigo asi en vez de tomar 2lts diarios del desafío Villavicencio voy a tener que tomar siete.

Le pedí a papa Noel que me devuelva mi muralla y me trajo remeras de modal.. Así que ya no hay caso. Yo necesito CEMENTO.. Y ladrillos! Antes que vengan los aliens.. O la gente mala!

Pero bueno, gracias a Alá, mis amigos son mis chapulines colorados.. En caso que necesite quien me defienda si para mi cumpleaños aunque sea no me regalan unas bolsas de arena!

Hasta más luego,

(Ciertamente no tan) Filosa Sofia

No hay comentarios:

Publicar un comentario