viernes, 14 de enero de 2011

Lo peor que te puede pasar..

Ayer, durante un momento, sospeché que iba a ser un dia de esos fuleros. Por un momento me agarro una rabieta interna en la que mi no tan oculta niña interior me decía por lo bajito que saquemos un pasaje a disneylandia y no volvamos más.

Pero el presupuesto no daba, y solo faltaban menos de 4 horas para retirarme, así que me quedé con la promesa de compartir unas cervezas al final de la jornada laboral con unas compañeras de tortura en la cajita feliz.

Y la pasamos bárbaro, y terminamos temprano. Y fue terapéutico, salvo por la parte en que en la mitad de dicho encuentro me hicieron acordar que yo “tambien tenia que estar en otro lugar”.

Resulta que no, no era un cumpleaños (aunque con mi memoria bien podría haberme olvidado) sino que este chico, vamos a ponerle M de Martin, supongan, para ocultar su identidad, se va a tomar un bondi a Córdoba y no lo vamos a ver por un año.

Este chico, M, al que le tengo ganas desde la primera vez que lo vi mas o menos (baba), pero que lo conocí con mi puta suerte cuando estaba “felizmente casada”, me comió la cabeza desde el dia uno. Y mas luego, después de una noche desaforada de alcohol y témpera allá en el 2009, después de retomar mis andanzas de soltera, no hice ningún secreto de mis intenciones hacia el: Si te encuentro solo por la calle te juro que ni tu vieja te reconoce después.

El tema es que M como les dije, se va un año a mochilear con los coyas, y aparentemente yo estaba “invitada” a su despedida. Así que después de nosecuantas cervezas, llegue felizmente entonada a una casa a la cual nunca fui a pasar a buscar a un amigo y esperamos a otra amiga para arrancar.

Es relativamente gracioso pensar que yo camine 3 cuadras por río de Janeiro a la noche, y que ni se me cruzo por la cabeza que era peligroso.

Fuimos a un bar. Un bar que era una casa. Realmente. Entrabas, ibas a un pasillo, y después subías a una terraza. Era una casa. Y estaba hasta las pelotas. Un jueves.

En fin. M, al cual nunca le pude dar porque o estaba casada yo o el se “acordaba” de repente que tenia novia (sin importar que es la mina mas cornuda sobre la faz de la tierra) o que de repente un dia cuando casi pasa algo se dio cuenta que me quiere demasiado para cagar nuestra amistad (Yo: Amistad?! Nos vemos como 1,3 veces al año!!), se va para el norte.. Así que nos juntamos a hacerle la despedida.

Yo, que ya estaba entonada, seguí tomando, y charlando de copa en copa en un momento decidí que había llegado a mi límite y anuncie que me retiraba.

Ahí ya estaba borracha, de hecho estaba tan tarada ya que me fui sin pagar ahora que lo pienso.

Igual que me la sobe (M) por dejarme manija todos estos años. Ojalá que se lo empomen tanto los coyas que se tenga que volver!

Igual lo quiero, eh.

De todos modos. Hoy me levanté con un leve presentimiento de que algo no estaba funcionando del todo bien. Debería haberlo sospechado al momento que las gomitas de colores de mi muñeca derecha parecían apretar mas de lo costumbre, o que casi me mato bañándome mas de una vez. Pero hasta ese momento lo atribuí todo a Morfeo, y mi falta de sueño.

Fue cuando llegue a la oficina que me cayó la ficha que lo peor que me podía pasar en este puesto estaba sucediendo. Contrario a 99% de mis ‘días después’, la borrachera había decidido quedarse conmigo un rato mas para mofarse de mi ya atolondrada existencia. Y es en estas horas en las cuales puedo contarles que las tareas de secretaria están hechas para personas que minimamente tienen algo de coordinación..

Llegue decidida a hacer algo al respecto, porque es inaudito tener este nivel de vegetabilidad cerebral, pero primero estaba el desafío del mate cocido. Como mierda iba a llevarle un mate cocido al jefe, desfilando los 10mts de PELIGROSA alfombra lisa (en la cual sobria casi me desnuco) con una taza y platito en mano? No se como llegue, solo vi la taza, como se mecía y desdibujaba, hasta que llegue, se la puse en el escritorio, y deje salir un respiro que no sabia que venia conteniendo hasta ese momento.

Las chicas programadoras a mi izquierda me miraron raro porque las saludé “alegremente”. Y cuando una me preguntó como andaba (que en realidad la pregunta implícita es QUE TE FUMASTE) le dije que necesitaba dos horas más para estar conciente con un “Ja Ja Ja” medio sarcástico.

Los programadores a mi derecha se preguntan por que cada vez que me voy a servir agua camino tan cerca de la pared. Lo que no saben es que si lo hago de otra manera me descarrilo como los molestos changuitos de supermercado que se van para un lado.

Hoy las leyes de Newton me están jugando una mala pasada. Nunca tuve una resaca de este tipo, silenciosa, sin dolor, pero con el coeficiente y poder de reacción de tener 5 cervezas encima, mas o menos.

Mi compañero no se si se dio cuenta pero tiro un chiste no muy sutil que con lo despabilada que estaba, le salio mal:

Sofia mira los 8 formularios en el escritorio, fijamente. Todos con fecha 14.

Viene su compañero, se asoma por detrás, los ojea y señala la fecha. “Es 14!”

Pasan 5, 10, 15 segundos.

Sofia no responde.

Sofia está ausente mentalmente.

Y su compañero comienza a comprender que Sofia “esta incapacitada para dar respuestas coherentes en el dia de la fecha” (debería ser un estado de animo eso, o como mínimo un status en el Messenger).

Pero como dejarla que mire los papeles fijamente como una tarada claramente no es una opción, procede a explicar el “chiste”..

“14 .. El borracho!”

Ante el comentario, o acusación no sutil, de que su cuelgue monumental mirando el pedido de librería podía ser resultado de la ingesta excesiva de alcohol, Sofia parpadea, aunque su mirada nunca deja de estar ausente, y produce una respuesta coherente, al fin.

“… Aaaaaah! Si, 14 …”


Muy elocuente, muy profundo lo mío, seguí mirando los formularios pero traté de “fingir interés” de ahí en mas, para que parezca que estaba analizando algo, en vez de que se den cuenta que se me había apagado el cerebro cual lamparita de mesa de luz.

Tarde vino el consejo de mi amiga, sabio sabio consejo cargado de lo que no dudo es experiencia personal; NO MIRES PUNTOS FIJOS.

Aunque si bien es acertado para cuando uno esta sentado o quieto, me di cuenta que para caminar esta bueno mirar un punto fijo.. Asi si te descarrilas te das cuenta al toque.

En fin, no hay otra más que dejar que estas cosas sigan su curso.

Mientras tanto, me quedaré tomando medio litro de jugo de naranja exprimido, dos litros de agua, un tostado, café negro, mientras mis ovarios hacen la danza de la lluvia incesantemente. Evadiré escalones, escaleras, y superficies con bordes punzantes y tal vez, solo tal vez, llegue en una pieza a mi casa.

Hasta mas luego,

(Ebria, algo, supongan) Filosa Sofia

No hay comentarios:

Publicar un comentario